Zona T - 29/10/11 - 9:00pm (creo)
Hay tres hombres en frente, extranjeros según veo, me detallo toda la acción mientras tomo una cerveza y ellos salen con tres mujeres bien arregladas. Buenos contactos, de eso se trata todo, por ejemplo, ellas debieron ser contactadas por una agencia que no escatima en publicidad latina, regada entre rumores en medio de un Cóctel; de esos eventos que tienen siempre personas "importantes" invitadas, plagado de hombres esperando como si fuera a pasar algo, con un Whisky en la mano y por el otro lado, en el otro brazo, el cotorreo de -en inglés, claro está: "Ahí viene Merry, pobrecita, si supiera que su esposo va cada 6 meses a Colombia a salir con prostitutas, mientras supuestamente asesora un par de obras sociales".
Las mejores proxenetas son las esposas cansonas, eso sí, no tienen ni que hacer el contacto, ni tan siquiera conocerlas, solo deben ser lo que se supone tienen que ser y ya está.
Alerta de spoiler:
Próximo viaje: Colombia. Motivo explicado en una charla de domingo después del almuerzo -en inglés, claro está: "No amor, tranquila, no es como el esposo de Merry, estas si son obras sociales importantes en Bogotá" -recordó que vio la capital colombiana en Nat Geo; Alerta Aeropuerto-.
En el cuadro siguiente está Jhon Smith siendo abrazado por otro Jhon Smith que le cuenta -en Spanglish de gringo pendejo, claro está:"ves, todo eso que ahí allá abajo está lleno de - Hey you mai frien' tu quiere' fucky fucky. Merry no sospecha nada, con tu esposa será igual. Primero vamos a Bogotá y de ahí a Cartagena, don't worry".
Bogotá, un lunes cualquiera, un Taxi y un aviso por parte del conductor -en algo que parece inglés, claro está: "Yu güont pusi?". Alberto Durán, lleva manejando treinta años, entre sus paseos recluta hombres, mujeres, transexuales y cualquier derivación que haya entre el resto de siglas LGBTI. Todos los gustos, es solo negocios. Seres pasajeros, conocidos en un tinto de $5.000, en una carrera a la Sergio Arboleda, a Chapinero, Cedritos, La Victoria, Álamos, Modelia, Patio Bonito, y demás viajes que terminan con una duda que quizás recién despierta, duda que viene acompañada, obviamente, de un número de una agencia que ofrece camello breve con un par de gringuitos.
Sí, quizás así terminaron frente a mi estos tres gringuitos, los mismos que están ahí en frente luciéndose ante tres morenas a quienes no les importa lo que dicen pero que saben fingir a la perfección que sí.
Se me acabó la pola, el bus va a pasar. La vida no es como en los libros, hay que saber imaginar para resistir.
Si leyó hasta aquí, gracias por hacerlo.


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